Renuncié a todo: ME VOY A INDIA

Como hija mayor de familia conservadora mexicana, nacida en el plano de la sociedad patriarcal… 25 años, un título en una universidad “importante” y un “futuro por delante” (?) fue lo más difícil, para mi familia escuchar: “Renuncié a todo: Me voy a India”

¿A qué? ¿Con quién? Eran preguntas para las respuestas que ni siquiera yo conocía. Me di un límite de 25 años de mi existencia para encontrarle un sentido a la vida. Y llegué al limite sin él.

Desde niña he tenido anhelos de <wanderluster> pasión por los viajes, lo exótico, los sonidos, la naturaleza y el corazón… siempre quise experimentar sensaciones que no pudiera nombrar con palabras terrestres, o con ninguna clase de palabras. Que hubiera en mi anhelos de esa índole, y que nada que mis ojos humanos pudieran ver me llenara de esa manera rebosante, TENIA QUE TENER UNA EXPLICACIÓN. Y yo necesitaba hallarla.

De otra manera nada, nada en mi vida tenía sentido si al estar aquí no hallaba esa explicación y la forma de que esos “mensajes” tuvieran una razón de ser.

Había buscado respuestas en todo lo que hay fuera de mi, actividades, gente, libros y de más. Y aunque sabía que la respuesta no estaba en la india, estaba segura también que necesitaba cambiar drásticamente mi enviroment condicionado, a uno en el que pudiera reinventarme naturalmente.

Me fui a la india con todas las dudas existenciales de la vida. Y con terror de las historias que se escuchan sobre las SOLO TRAVELLERS. Pero si me quedaba, me enfrentaba al terror de hacer como que nada sucede. Como que la vida no pasa, como que encerrarme en la confort zone es mucho más fácil que cumplir con el deber de estar aquí: ENCONTRAR UN SENTIDO.

Renuncié a todo: ME VOY A INDIA

Llegué a India. Todo me confundía, ruido, demasiada gente, fanatismo religioso, y marketing espiritual. No entiendo. Dónde está la gente iluminada? Dónde está el lugar al que entraré y seré feliz para siempre? Como por milagro divino.

Por azahares del destino ( véase karma) después de tantas aventuras y de tanto buscar, llegue a un ashram, a real one. Esos templos o lugares sagrados de purificación, en los que estudias con un yogi, un guru… como en los 60´s los Beatles. Hay tantos que son tan negocio y tan “vacaciones-spa-yoga” que difícilmente crei tener acceso a uno real but i did. Y fue donde la magia, y las bendiciones mas grandes de mi vida sucedieron.

Estudiar a lado de un guru, una persona santa, no es respirar su prana e iluminarse. Not at all. En el mundo material, let’s call it “el mundo real” vivimos llenos de toxinas mentales, a las que para regresar a la fuente de todo, llámese paz interior o felicidad… SENTIDO DE VIDA, uno tiene primero que limpiar toda la basura acumulada… y dicen en la india que de vidas y vidas atrás. Yo lo resumo de esta manera: Estar de retiro, enfrentarse a la realidad suprema es ponerse cara a cara con los peores de nuestros monstruos: todo lo que nos han enseñado que “debería ser”. Uno llega al lugar donde puede “reinventarse naturalmente” pero hemos sido durante tanto tiempo “lo que los demás quieren ver” que cuando podemos ser nosotros, no sabemos ser nosotros. Porque nunca lo hemos sido.

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Mi estancia en el ashram me sacó totalmente de mi zona de confort: moría de frío, tenía hambre a horas que por berrinche quería comer, cantar a las 4am en el invierno de los himalayas, lavar pisos y baños, cortar toneladas de vegetales por meses… y todo hacerlo sin que sea mi “YO” quien lo hace. Sin hacerlo por reconocimiento y buscando ninguna aprobación “KARMA YOGA”. Eso existía en el mundo real?

¿Por qué eso habría de hacerme encontrar un sentido de vida?
LA ENSEÑANZA DE MI VIDA: SOMOS UNO
Back home, había vivido inmersa en un mundo donde buscaba lo mejor para mi, sin dañar a nadie claro, pero pensando solo en mí. En mis aflicciones y mi bienestar, pero sin resultado. Se sentía más bien forzado. Al cabo de poco tiempo de hacer trabajo desinteresado por los demás… o KARMA YOGA, me di cuenta a qué nivel todo es una danza cósmica unida por los mismos hilos. Y no solo encontré mi sentido de vida, si no el sentido que yo pienso, es el de la existencia. Venir, compartir, recibir y danzar todos juntos. Mi experiencia en el ashram no solo me enseñó las ciencias védicas como yoga o ayurveda, etc. No solo conocí a gente linda, no solo fue un tiempo de retiro en la India. Mi estancia en el ashram me hizo VIVIR EN CARNE PROPIA una vida en armonía con los elementos del universo: su gente, su flora y fauna, aire, fuego, tierra, agua, día y noche… y darme cuenta de que la felicidad es estar en armonía con una consciencia COLECTIVA.

Que la felicidad es respetar a esa grandeza mas allá de lo que somos nosotros, los simples humanos. Que la vida no se hizo para mi, pero que (yo) y cada uno somos parte de la vida… volteando las cosas TODO COBRÓ SENTIDO.

Mi sentido de vida lo encontré cuando tomé en cuenta todo lo que había a mi alrededor… y el primer gran paso para mí, fue salir de la zona de confort, de la zona condicionada. De las mentiras o verdades ajenas, para EXPERIMENTAR la propia verdad, en vez de vivir de las que nos cuentan…

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Cuando me di cuenta de cómo me ahogaba en un vaso de agua con cada situación tan trivial del mundo actual, cuando me di cuenta que la verdad era escuchar al propio corazón… entonces sentí que empecé a vivir de verdad.

Y VIVIR DE VERDAD es el único sentido de mi existencia. Y la respuesta puedes encontrarla en la India, en el Congo, la Antártida, en la Luna o en tu cuarto back home. Porque se trata simplemente de buscar la situación que te permita escuchar claramente al corazón, el viajero que te acompaña en todas las aventuras. Y ese, es el pequeño cofre con todas las respuestas del universo.
En mi historia son los viajes que me dieron la oportunidad de despertar a la vida, pero no todas las historias son iguales… pero sí, todos tenemos una vida que vale la pena VIVIRLA DE VERDAD.

¿Cuál es la tuya?

Relato escrito por Isa Anahata

Gracias Isabel por brindarme tu amistad y tu tiempo en Tailandia. Y sobre todo gracias por compartir tus experiencias tan maravillosas con todos nosotros.- Esmeralda Morrison

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Esmeralda Morrison

Enamorada del planeta. Me apasiona ayudar a otros a cumplir su sueño de viajar, intento hacerlo contando mis experiencias viviendo y viajando en diferentes partes del mundo.

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