Lejos de París, Londres, etc., aquí mi paso por el sur de Suiza

Al pensar en el viaje a Europa, agregamos de inmediato a la lista las famosas capitales: París, Londres, Roma, pues claro, aquellos son lugares asombrosos que nadie debe privarse de visitar, pero con un poco más de tiempo, y sumado a algo de curiosidad, podemos recorrer y conocer un poco más del viejo continente, una experiencia que, sin duda, vendrá acompañada de anécdotas enriquecedoras.

Así la curiosidad, y un poco también el sentido de aventura, fue lo que me llevó a visitar otros rincones de Europa. Y por casualidad y, quién sabe, quizá también por las vueltas de la vida, pasé unos 10 días en Bellinzona. ¿Bellin… qué? Bellinzona, una hermosa ciudad al sur de Suiza rodeada de montañas y castillos. ¿Quieren saber más? Aquí les cuento.

sur de suiza_Bellinzona

Una joven pareja, Esmeralda y Demian, fue la que me recibió en una acogedora casa ubicada en esta tan bella ciudad que les comentaba, Bellinzona. Ellos no podían viajar, como sí lo habían hecho antes, entonces buscaban vivir las sensaciones de los viajes a través de las historias contadas por otras personas. Y yo no me quería perder esa tan tentadora experiencia de contarles mi viaje por la ciudad que hace unos meses se había convertido para ellos en su hogar.

sur de Suiza_nieve

Con unos pocos consejos, me lancé a investigar la zona. Tampoco antes había oído hablar de esta ciudad de Suiza, y estos son algunos de los datos básicos que recopilé: se encuentra ubicada en el cantón Ticino al sur de Suiza, por eso, en esta ciudad se habla italiano. Es famosa por sus TRES castillos:  Castelgrande, Montebello y Sasso Corbaro.

sur de siza_bellinzona castillos_sur de suiza

Lo más fácil, y económico, para llegar a Bellinzona es hacerlo desde Milán. Desde la estación central salen trenes todos los días que cuestan unos 30 euros; otras opciones más baratas son: el bus (11 euros) y bla bla car (alrededor de 15 euros). Claro, también siempre está la posibilidad de hacer hitchhiking/autostop que con un poco de paciencia y sentido de aventura es una buena opción para los viajeros con presupuesto ajustado y que viajan ligeros, es decir, con una mochila al hombro.

El centro de Bellinzona es muy simpático, pequeño, pero muy bonito: con calles adoquinadas, iglesias, callejones, y pendientes. Recomiendo pasar unas horitas caminando, paseando y dejándose llevar por los sentidos, no hay posibilidad de perderse. Caminando también se puede llegar a los castillos, dos de ellos se encuentran a poca distancia y, el último, más alejado pero al que también se puede llegar a pie. Las vistas desde este último es algo para no perderse. Pude sacar unas lindas fotos desde allí y, para mi deleite, llegué a principios de marzo y me sorprendió una tormenta de nieve que cubrió la ciudad de un manto blanco que hacía el paisaje aun más atractivo.

Bellinzona_sur de Suiza

Por eso mi consejo: si andan por la zona, y si no también, agreguen este destino a la lista y se sorprenderán. Desde allí podrán descubrir otras ciudades cercanas, y no tanto, como las que descubrí yo; de eso les contaré en las próximas publicaciones: Lugano, Locarno y, la ya más conocida, Zurich.

Escrito por: Lau Moin Fanner

Comments

comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *