Un antropólogo en Nueva York

Durante el verano de 2013 viajé a los Estados Unidos de América. Y sinceramente, no es porque me encanten los rascacielos, las películas rodadas en Hollywood y las grandes avenidas. En realidad, me apasiona como antropólogo. Qué tipo de gente vive allí, cómo viven, cuáles son sus culturas, en qué barrios y un sinfín de preguntas me rondaban la cabeza, muy lejos de los estereotipos que podemos ver por la televisión.

Mi primer paso fue informarme de todos los papeles que se requieren para entrar en el país. No quería que dar ninguna probabilidad a la mala suerte de arruinarme el viaje. Así que, buscando en Google, encontré la mejor opción: el formulario ESTA. Un documento que evita las largas colas para el visado puesto que se tramita online.

Así pues, y después de 8 horas de avión, aterricé en Nueva York. Tenía pensado visitar tres de los distritos más importantes de la ciudad: Manhattan, Brooklyn y Bronx.

En Manhattan se encuentra más del 90% de las atracciones principales de Nueva York, y prácticamente todo el movimiento se concentra en la zona de Midtown, donde además está el Empire State Building, el Rockefeller Center, el Times Square o el Chrysler Building. Así que, ya os podéis imaginar lo que esto significa. A nivel antropológico pude encontrar un lugar cosmopolita, con muchísima gente de negocios y escuchando multitud de lenguas y acentos por la calle. Lo cual suele indicar que en esa zona se maneja mucho dinero, pero también ocio, a través de los bares, los hoteles y como no, el turismo.

De hecho si visitáis el sur de Manhattan encontraréis Wall Street. Totalmente diferente a la zona norte, el área de Harlem. Ésta última la recomiendo visitar enérgicamente para conocer su larga historia y cultura.

Por otra parte, Brooklyn, con casi 3 millones de población, es el distrito más poblado de Nueva York. Woody Allen, Mike Tyson, Michael Jordan…con nombres así, nacidos en este distrito, no es difícil imaginar el orgullo que sienten muchos de sus ciudadanos en el área cuando se les pregunta sobre ellos. Los referentes históricos (bien sean deportivos, artísticos o políticos) suelen generar una idea de pueblo que va mucho más allá de compartir territorio. Brooklyn es sin duda un buen ejemplo de ello.

En él podréis visitar el famoso puente de Brooklyn o el Prospect Park, con un aspecto bastante diferente al que podréis ver en Central Park, puesto que el primero es mucho más salvaje y da una sensación – al menos ese es mi feeling – de mayor libertad.

Por último, y como gran contraste, visité el Bronx. Considerado como el barrio más conflictivo y problemático de Nueva York.

No es de extrañar, puesto que durante la mayor parte del siglo XX fue un distrito repleto de crimen asociado en su mayor parte a la pobreza, la precariedad y en definitiva a las malas condiciones de vida de la mayoría de sus vecinos. Pese a que ha mejorado bastante su imagen, todavía existe una gran tasa de exclusión social que no permite al Bronx acabar de despegar.

Se encuentra separado de Manhattan por el río Harlem, y esta frontera física hace de él un espacio totalmente diferente del resto de la ciudad de Nueva York. Un lugar donde la cultura está íntimamente ligada al rap y al hip-hop y donde se hablan más de 75 lenguas diferentes. El potencial del área es enorme con ésta, digamos, materia prima, que es la multiculturalidad. Desgraciadamente, no parece que se esté aprovechando. Con una mayor inversión de recursos públicos la cosa podría dar un giro importante.

Después de haber pateado estas zonas, era tiempo de volver a casa, así que tomé mi avión de vuelta. Afortunadamente, y gracias al formulario ESTA que comentaba más arriba, no tuve ningún tipo de problema. Ya aprendí la lección con los visados una vez, y desde entonces no me ha vuelto a pasar. Mi libreta de apuntes de antropologia, mi bolígrafo y mi ochila, una vez llegan al aeropuerto, es para volar.

Escrito por: Vicente Martínez

Enamorada del planeta.

Me apasiona ayudar a otros a cumplir su sueño de viajar, intento hacerlo contando mis experiencias viviendo y viajando en diferentes partes del mundo.

Comments

comments

Esmeralda Morrison

Enamorada del planeta. Me apasiona ayudar a otros a cumplir su sueño de viajar, intento hacerlo contando mis experiencias viviendo y viajando en diferentes partes del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *